
Datos del procedimiento:
- Juzgado: Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Sala de lo Contencioso-Administrativo, Sección Novena
- Número de procedimiento: 201/05
- Fecha de la sentencia: 17 de abril de 2008
Antecedentes:
E En este caso, la demanda fue interpuesta por los padres de una niña que falleció debido a una infección nosocomial, concretamente por la bacteria Pseudomonas aeruginosa, contra el Servicio Madrileño de Salud. La niña, nacida prematuramente con un complejo cuadro malformativo, presentó complicaciones graves desde su nacimiento y fue sometida a varias intervenciones quirúrgicas en el Hospital 12 de Octubre. El abogado José Antonio Ramos Mesonero representó a los demandantes, quienes reclamaron una indemnización de 165.509,74 euros por la muerte de su hija debido a lo que consideraron una mala praxis médica, argumentando que la infección era prevenible y que la niña había sido expuesta innecesariamente a un alto riesgo.
Argumentos de la parte actora:
El caso se centró en la administración de cuidados médicos en un entorno hospitalario donde se produjo un brote masivo de Pseudomonas aeruginosa. Los demandantes sostuvieron que la infección fue causada por la falta de asepsia adecuada durante las intervenciones quirúrgicas y la administración de antibióticos insuficientes. Además, indicaron que no se les informó adecuadamente sobre los riesgos que corría su hija debido a las intervenciones y al contagio en el hospital. En apoyo de su caso, presentaron un informe pericial que respaldaba sus alegaciones de que las medidas de profilaxis no fueron suficientes.
Argumentos de la parte demandada:
La defensa, por otro lado, alegó que las complicaciones surgieron debido al grave estado de salud de la niña, que presentaba múltiples malformaciones genéticas como el síndrome de Joubert y el síndrome de Charge. Argumentaron que, dada la condición de la paciente, las intervenciones quirúrgicas eran necesarias para salvar su vida, y que el contagio fue inevitable dado su estado crítico. Además, señalaron que el tratamiento antibiótico administrado fue el adecuado y que no existió mala praxis médica, ya que se siguieron los protocolos establecidos para tratar este tipo de infecciones.
Análisis del juez:
El tribunal reconoció que la niña sufría una condición médica extremadamente grave, lo que ya la ponía en un alto riesgo de complicaciones. Sin embargo, el juez concluyó que, aunque la situación médica de la niña era delicada, la administración de cuidados en el hospital no cumplió con los estándares exigibles, especialmente en lo que respecta a la asepsia y la profilaxis de infecciones nosocomiales. A pesar de que no se pudo probar de manera concluyente que las intervenciones quirúrgicas causaran directamente la infección, se encontró que las condiciones del hospital, sumadas a la ausencia de medidas profilácticas adecuadas, contribuyeron al daño sufrido por la paciente.
En cuanto al consentimiento informado, el tribunal también aceptó las alegaciones de los demandantes de que no fueron debidamente informados sobre los riesgos asociados con las intervenciones quirúrgicas y el contagio de infecciones en el entorno hospitalario.
Fallo de la sentencia:
El tribunal estimó parcialmente la demanda y condenó al Servicio Madrileño de Salud a indemnizar a los padres de la niña con 90.000 euros por el daño moral causado por la muerte de su hija, reconociendo que, aunque la infección podría haber sido previsible, la administración hospitalaria no cumplió con los estándares de asepsia y no adoptó las medidas adecuadas para evitar el brote infeccioso. El tribunal también resolvió que no había lugar a la imposición de costas procesales.
La sentencia resalta la importancia de las medidas de control de infecciones en entornos hospitalarios y la responsabilidad de los centros médicos de garantizar una atención segura, incluso en situaciones de alta complejidad. El abogado José Antonio Ramos Mesonero logró que se reconociera la negligencia en el tratamiento y obtuvo una indemnización para los demandantes por el daño moral causado por la muerte de su hija.