Datos del procedimiento:
- Juzgado: Juzgado de lo Contencioso-Administrativo Nº 3 de Santander
- Número de procedimiento: 227/2011
- Fecha de la sentencia: 9 de mayo de 2012
Antecedentes:
L Este caso involucra una reclamación por responsabilidad patrimonial presentada por un paciente contra el Servicio Cántabro de Salud y la aseguradora Zurich España, debido al retraso en el diagnóstico y tratamiento de una apendicitis. El demandante acudió al servicio de urgencias del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla en noviembre de 2010, donde presentó fiebre, malestar general y dolor abdominal. A pesar de los síntomas, no se le realizaron las pruebas adecuadas, como una ecografía abdominal, que hubieran detectado la apendicitis. Fue diagnosticado erróneamente con un síndrome febril no especificado y enviado a casa. Después de varias visitas, la apendicitis no fue diagnosticada hasta el 26 de noviembre, lo que resultó en complicaciones adicionales durante la intervención quirúrgica, incluyendo una resección de íleo y colón.
Argumentos de la parte actora:
El abogado José Antonio Ramos Mesonero representó al demandante, quien reclamó una indemnización de 33.540,04 euros por los días de ingreso hospitalario, los días impeditivos, el perjuicio estético causado por la cicatriz mayor de lo esperado y las secuelas derivadas de la intervención quirúrgica. El retraso en el diagnóstico y el tratamiento de la apendicitis empeoraron la condición del paciente, lo que afectó negativamente su calidad de vida y aumentó la duración de su recuperación.
Argumentos de la parte demandada:
El Servicio Cántabro de Salud y la aseguradora Zurich España argumentaron que la sintomatología del paciente no era suficientemente clara como para indicar la necesidad de realizar pruebas de diagnóstico como una ecografía, y que el tratamiento proporcionado en las primeras visitas fue adecuado según los protocolos médicos establecidos. Además, defendieron que el retraso en el diagnóstico no fue la causa principal de las complicaciones que sufrió el paciente durante la cirugía.
Análisis del juez:
El juez analizó las pruebas presentadas, incluidos los informes periciales de ambos lados, y concluyó que el retraso en el diagnóstico sí fue la causa de las complicaciones. El tribunal señaló que el hecho de no realizar una ecografía abdominal en las primeras visitas y de no efectuar las pruebas diagnósticas adecuadas contribuyó a la demora en el tratamiento. La falta de exploración exhaustiva en un paciente con obesidad, que requería un enfoque más detallado para descartar afecciones graves, también fue un factor determinante en la demora. El juez consideró que la falta de diagnóstico oportuno empeoró la condición del paciente, quien tuvo que soportar una cirugía más invasiva y un periodo de recuperación más largo.
Fallo de la sentencia:
El tribunal estimó parcialmente la demanda y condenó al Servicio Cántabro de Salud y a Zurich España a indemnizar al demandante con 31.424,25 euros por los daños causados por el retraso en el diagnóstico y tratamiento de la apendicitis. Esta cantidad incluía el daño estético y las secuelas derivadas de la intervención, como la resección de íleo y colón. El tribunal también estableció que la indemnización debía incluir los intereses legales desde la fecha de la reclamación administrativa. Se desestimaron las costas procesales.
sta sentencia pone de manifiesto la importancia de realizar diagnósticos adecuados y oportunos, especialmente cuando los síntomas presentan signos claros de una afección grave como la apendicitis. El abogado José Antonio Ramos Mesonero logró que se reconociera la responsabilidad del Servicio Cántabro de Salud y la aseguradora por el retraso en el diagnóstico y el tratamiento, obteniendo una indemnización que compensó el perjuicio moral y físico sufrido por el paciente.